
El poema comienza justo tras la rebelión de Satán y otros ángeles caídos contra Dios, una guerra que perdieron en el Cielo. A modo de castigo, el Señor los desterró al infierno. Sedientos de venganza, Satán y sus acólitos decidieron intentar corromper a la humanidad, la más preciosa creación divina. Para ello, Satán se escabulle del infierno y se cuela en el Edén. Mientras Adán y Eva duermen, se disfraza de sapo y le susurra a ella al oído sembrando así las semillas de su descontento. A sabiendas de lo que planea Satán, Dios envía a su ángel Rafael para avisar a Adán. Cuando Satán vuelve al Edén, se encuentra con que Eva ha convencido a Adán para que la deje trabajar sola. Disfrazado de serpiente, la convence a fuerza de astucia y halagos para que desobedezca a Dios y pruebe el fruto del Árbol del Conocimiento. Adán, desolado por lo que ha hecho Eva, toma la decisión consciente de seguir sus pasos, pues prefiere estar con ella en su desgracia que seguir viviendo en el Edén sin su compañía. Tras una visita del arcángel Miguel, que le muestra a Adán una visión de las desgracias que le aguardan a la humanidad, ambos abandonan el Edén.

Los malos suelen ser los personajes literarios más interesantes, y esta obra no es una excepción. Satán es la figura más compleja, fascinante y categórica. Es un antihéroe que despliega clarividencia, liderazgo y elocuencia, pero emplea estas habilidades con fines egoístas y para saciar su orgullo. Además, no representa un mal ciego sino muy consciente de sí mismo, atormentado por la certera desgraciada de que Dios lo ha desterrado. A la postre, aparece como una figura trágica, un giro teológico que provocó que muchos de sus detractores acusaran a Milton, literalmente, de sentir excesiva simpatía por el diablo.
Tras El Paraíso perdido, Milton escribió El paraíso recuperado (1671), que relata la historia narrada en el Nuevo Testamento sobre el enfrentamiento de Jesús con Satán durante los 40 días que pasó en el desierto.
Muy interesante; había oído hablar pero no sabía de qué iba.
Saludos
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